miércoles, 24 de febrero de 2016

La tregua

Autor: Mario Benedetti
Título original: La tregua
Editorial: Booket

Año de edición:  2014    Lugar: Buenos Aires, Argentina
Nº de páginas: 223


Reseña y opinión:
Se trata de una breve novela romántica, escrita a modo de diario personal. Caracterizándose por la rutina y cotidianidad, marcadas por la frustración y la falta de perspectivas de la clase media, esta novela relata un corto período de la vida de un empleado viudo a punto de jubilarse. Su existencia se limita al tiempo en la oficina, la casa, el café y una relación difícil con sus hijos adultos.
Una inesperada relación amorosa, que parece ofrecer al protagonista su felicidad personal y el escape de la rutina, se convertirá en una tregua en su lucha cotidiana contra el tedio, la soledad y el paso implacable del tiempo.



Me ha gustado muchísimo por sus personajes, su vocabulario, y por lo particular de la relación amorosa. Me imaginé cada lugar y cada gesto, debido a que conozco al autor y su país; sentí que era una historia real más que ficticia.


Las novelas de Benedetti, tienen ese toque especial, que al ser leídas es como recibir una rosa. Este gran escritor sabe escribir poesía tanto en estrofas como en párrafos. 






martes, 23 de febrero de 2016

Dormir contigo


Dormir contigo, es lo que más anhelo cada noche.
Sentirme feliz sobre tu pecho, escuchando como late tu corazón. Oír como respiras, mientras dormimos... sin pesadillas, ni temores, durmiendo entre tus brazos, sintiéndome segura.


El mundo se detiene, todo es calma, todo es amor.
Miro tu rostro sosegado, entregado al mundo de los sueños, y te acaricio pensando que soy la chica más afortunada por tenerte junto a mí cada día, y ser la única que duerme a tu lado cada noche. Y al sentir mis manos tú sonríes dulcemente, aún dormido, intentando mimarme.
Enredados entre las sábanas, somos tú y yo, el resto no existe. Se acaban nuestros problemas, nuestros celos, nuestros miedos. Basta que estemos juntos en la cama y recordamos que nada importa más que tenernos, que ser dos. Solamente dos... porque te quiero solo para mí, ésta y todas las noches. Porque te quiero y creo que eso lo dice todo. Dormir contigo y despertar siempre a tu lado. Soñando juntos, tú y yo.

viernes, 19 de febrero de 2016

¡Libros, libros!

¿Libros clásicos o contemporáneos?


La verdad es que si se trata de un buen libro, da igual cuando se escribió. Lo importante es que tenga lo esencial para atraparnos entre sus páginas.
Sin embargo, cada vez que voy a una librería, me inclino más por los libros clásicos y les doy poca chance a los modernos. ¿Por qué? Pues creo que se debe a que me encanta y no deja de sorprenderme cuanta actualidad -además de belleza- encierran esos libros que se han escrito hace siglos atrás. Me impresiona encontrar en sus líneas algo que sigue vigente hoy en día, como lo curioso del comportamiento humano o los problemas sociales, políticos o económicos. Incluso “adelantos” del futuro, es decir, hay libros que narraron algunos detalles que en la época en que fueron escritos no existían y muchos años después fueron creados (ejemplos de estos adelantos del futuro se pueden encontrar en los libros de Julio Verne o en el clásico 1984, de George Orwell).


Además de todo esto, creo que es justo seguir abriendo libros que por alguna razón han trascendido en el tiempo y la historia que llevan dentro siga resonando en cada nueva generación. Es un legado que nos ha dejado la humanidad, es lo que aquellos autores quisieron dejarnos como herencia y por lo tanto, no deberíamos ignorarla. Por último, creo que los libros clásicos tienen algo que han perdido los libros modernos -la mayoría-. Me refiero a que los clásicos no solo narran una historia, sino que entregan algo más profundo, una especie de descubrimiento o secreto que merece nuestra atención. Podemos aprender mucho de los libros clásicos, por eso los sigo eligiendo día a día.


Y otro pequeño detalle: los libros modernos, tales como los best-sellers, son muy leídos por estas generaciones, por lo tanto, es fácil encontrar a una persona que te hable de ellos, que te cuente de que se trata y que ocurre. Lo peor es que te pueden hacer un spoiler en cualquier momento, por eso es mejor elegir los clásicos que ya casi nadie lee o los “anónimos” a los que me voy a referir en otra oportunidad.

No crean que no me gustan los libros contemporáneos, simplemente no son mi prioridad. Y muchos de ellos son altamente recomendables. 


CAFÉ MOCCA

Exquisita combinación de un expreso o café, chocolate y leche. Preparemos este café y te cuento que...





El café mocca (o mocha) es uno de los cafés más antiguos de la historia. Su nombre es tomado de una ciudad costera del Mar Rojo de Mocha, en el país de Yemen. Esta ciudad, ya desde el siglo XV era una importante exportadora de café, en realidad, toda la zona de la Península Arábiga  se caracterizaba por ser una gran región cafetera. Este delicioso café ha mantenido su reputación durante siglos, siendo hasta hoy uno de los solicitados por los amantes de la cafeína. 

¿Cómo prepararlo en casa?


Prepara el café o el expreso. Si optas por el café, hazlo el doble de fuerte de lo que acostumbras.
Calienta una taza de leche. Si tienes una máquina de café, utiliza el accesorio para darle espuma a la leche.
Agrega el chocolate en polvo en la taza según la cantidad indicada en el envase.
Revuelve la leche caliente y agrega el café o el expreso.

Tips: puedes optar por agregarle crema batida.
Si estás en verano, puedes elegir por un café frío y agregarle hielo.





Torta de galletitas y chocolate

Tomemos un café y te cuento... 

Esta rica torta no necesita horno, y es tan sencilla, que seguro querrás prepararla para deleitarte con ella y una buena taza de café o tu bebida favorita.



Ingredientes:

300grs de manteca
1 taza de azúcar
1 taza de leche
1 taza de cacao
1 taza de avena
1 taza de dulce de leche
3 paquetes de galletitas al agua
1 cdta de esencia de vainilla
Frutillas para decorar


Preparación:

Colocar en una olla, la manteca para derretir, a fuego lento para que no se queme.
Cuando esté derretida, agregamos el azúcar.
Luego agregamos la leche, revolviendo siempre con cuchara de madera.
Sumamos el dulce de leche, revolviendo constantemente, para que se disuelva bien. Agregamos el cacao y por último la avena. Dejamos cocinar unos minutos y cuando esté listo lo dejamos enfriar.
En una fuente o bandeja, colocar las galletitas formando una capa. Arriba de ellas colocamos la preparación anterior. Luego otra capa de galletitas y arriba la preparación. Así hasta que se acaben las galletitas. La capa superior debe ser la de la prepación, y se decora con frutillas.



Mis cinco Libros Favoritos

¡Bienvenidos/as a mi blog y Muy feliz Día Internacional del Libro y el Derecho de Autor! He vuelto luego de casi un mes de ausencia ...

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