sábado, 26 de enero de 2019

¡Sembremos árboles, cosechemos lecturas! Desafío 2019





¡Hola lectores/as de Un café y te cuento!




En esta oportunidad les quiero contar mis propósitos lectores 2019 (sí, ya casi estamos en febrero y recién lo publico, pero me tome el primer mes del año para organizarme). 
En líneas generales mi reto literario consiste en leer más. Si bien nunca me fijé en los números, me interesa más la calidad de lo que leo que la cantidad, cada año me propongo leer más libros que el año anterior. Entre ellos, quiero incluir sí o sí más clásicos porque me encantan y generalmente no me decepcionan. A su vez, hace tiempo quería leer a las hermanas Brontë y me exigí que no pasara del 2019, así que cuando vi en Instagram el #RetoBrontë2019 me uní sin dudarlo (aunque ya había comenzado a leer Jane Eyre).

Otro escritor al que le daré prioridad es a Eduardo Galeano, porque es mi autor favorito nacional y quiero seguir conociendo sus libros. 

Además, participo en el Reto Nexus que llevan adelante Abi de @Pasiónporlibros y Santi de @Ofbooksandsounds. Este reto me gusta mucho porque es flexible, personalizado digamos, ya que se ajusta a mis tiempos y gustos literarios. 

¡Sembremos árboles y cosechemos lecturas!


Lo que más me emociona es contarle mi propio Desafío 2019 que luego de mucho pensarlo, decidí compartirlo con ustedes e invitarlos a que se unan si lo desean. 

Este desafío consiste en homenajear a la naturaleza. Los árboles nos dieron los libros y también nos dan su sombra para que disfrutemos la lectura al aire libre, así que propongo que demos árboles o plantas en agradecimiento. 



La cuestión es sencilla, cada uno pone el número que desee y lo hace a su gusto. 

Yo elijo sembrar árboles y plantas, por cada diez libros cosechados. En otras palabras, luego de leer diez libros, plantaré un árbol o una plantita nueva en mi pequeño jardín o más semillas en la huerta. 

Ustedes pueden decidir cada cuántos libros leídos sembrarán un árbol o planta. Si no pueden cuidarlas frecuentemente, les recomiendo los cactus, suculentas, entre otras que son fáciles de mantener. También les recomiendo la cuenta de OrganicSisters que ofrecen muchos tips para el cuidado de todo tipo de plantas y son muy amables, así que cualquier duda de seguro le pueden escribir y recibirán sus sugerencias. 

Otra opción para los que no sean amigos del  reino vegetal o que simplemente no tengan ganas de sembrar, es donar libros a una biblioteca pública o institución educativa. Aquí también es a criterio de cada uno, quizá algunos prefieran desprenderse de los libros que menos les gustaron y no volverían a leer y otros prefieren donar los libros que disfrutaron para que otras personas tengan la oportunidad de descubrir esa lectura tan linda. 

viernes, 25 de enero de 2019

¿Qué necesita una mujer para escribir? Una habitación propia

Título: Una habitación propia

Título original: A room of one’s own

Autora: Virginia Woolf

Editorial: Austral Colección: Austral Singular

Año y lugar de edición: 2017, Barcelona

N° de páginas: 153

Sinopsis:


En 1928 a Virginia Woolf le propusieron dar una serie de charlas sobre el tema de la mujer y la novela. Lejos de cualquier dogmatismo o presunción, planteó la cuestión desde un punto de vista realista, valiente y muy particular. Una pregunta: ¿qué necesitan las mujeres para escribir buenas novelas? Una sola respuesta: independencia económica y personal, es decir, Una habitación propia. Sólo hacía nueve años que se le había concedido el voto a la mujer y aún quedaba mucho camino por recorrer. 

Son muchos los repliegues psicológicos y sociales implicados en este ensayo de tan inteligente exposición; fascinantes los matices históricos que hacen que el tema de la condición femenina y la enajenación de la mujer en la sociedad no haya perdido ni un ápice de actualidad. 

Partiendo de un tratamiento directo y empleando un lenguaje afilado, irónico e incisivo, Virginia Woolf narra una parábola cautivadora para ilustrar sus opiniones. Un relato de lectura apasionante, la contribución de una exquisita narradora al siempre polémico asunto del feminismo desde una perspectiva inevitablemente literaria.


Un café y te cuento:


Tenía ganas de leer este libro hacía mucho tiempo y cuando vi esta edición sencilla pero hermosa en Las Karamazov no dudé en adquirirlo y leerlo en cuanto pude. Anteriormente había leído El lector común, libro que todavía no he recomendado en el blog pero que me gustó mucho para ser el primero que leí de Virginia Woolf y uno de los títulos de los que menos se mencionan de la autora (he visto más recomendaciones de Una habitación propia, Orlando, El faro, La señora Dalloway, entre otros).

Les contaré lo que me ha parecido leerlo, las principales ideas que rescato y trato de compartir sin spoiler (no prometo nada), incluyendo sin embargo, algunas citas o fragmentos de sus páginas porque las palabras de la autora son muchísimo mejores que las mías. 

Una habitación propia constituye un ensayo de lectura breve pero profunda. A mi parecer, su discurso no ha quedado totalmente obsoleto aunque por suerte sí ha cambiado mucho la cuestión entre mujer y novela. 

Ella nos habla del todavía polémico debate del feminismo desde el punto de vista literario y concluye que:

"Una mujer debe tener dinero y una habitación propia si desea escribir novelas; y esto, como veis, deja sin resolver el gran problema de la verdadera naturaleza de la mujer y la verdadera naturaleza de la novela." 

A lo largo de este ensayo, menciona como ejemplos, las condiciones en que tuvieron que escribir algunas escritoras de siglos anteriores, como Jane Austen o Emily Brontë: la imaginación que tuvo que desplegar ésta última o su hermana Charlotte para escribir sus obras, teniendo en cuenta que fueron mujeres que quizá no conocieron otros lugares salvo su propio hogar. 


Ilustración de MigaMiga Crea


Virginia Woolf realiza un recorrido por la situación de las mujeres en relación a la literatura, a través del tiempo. Pone como ejemplo qué hubiera ocurrido si William Shakespeare hubiera tenido una hermana con los mismos talentos para la escritura, pero con el rol de mujer de la época. Sin dudas, explica la autora, esta hermana supositoria no podría haberse desarrollado en la literatura ni alcanzar los éxitos de su hermano William, por el hecho tan simple y a la vez complejo de ser mujer en una sociedad patriarcal. 


"Las mujeres han servido todos estos siglos de espejos que poseían el poder mágico y delicioso de reflejar la figura de un hombre el doble de su tamaño natural."

Al investigar la situación de las mujeres tanto en la literatura como en la Historia, Woolf se encuentra con la poca información que hay sobre el género femenino en realidad, y se da cuenta que esa información está bajo la subjetividad del hombre machista que escribe sobre ellas, entonces comprende lo profundo que es el abismo a este respecto, lo olvidada que han dejado a las mujeres a través de los tiempos y los espacios.

"En realidad, si la mujer no hubiera existido más que en las obras escritas por los hombres, se la imaginaría uno como una persona importantísima; polifacética: heroica y mezquina, espléndida y sórdida, infinitamente hermosa y horrible a más no poder, tan grande como el hombre, más según algunos. Pero ésta es la mujer de la literatura. En la realidad, como señala el profesor Trevelyan, la encerraban bajo llave, le pegaban y la zarandeaban por la habitación. De todo esto emerge un ser muy extraño, mixto. En el terreno de la imaginación, tiene la mayor importancia; en la práctica, es totalmente insignificante. Reina en la poesía de punta a punta de libro; en la Historia casi no aparece. En la literatura domina la vida de reyes y conquistadores; de hecho, era la esclava de cualquier joven cuyos padres le ponían a la fuerza un anillo en el dedo. Algunas de las palabras más inspiradas, de los pensamientos más profundos salen en la literatura de sus labios; en la vida real, sabía apenas leer, apenas escribir y era propiedad de su marido."







En Una habitación propia, la autora expone sus ideas acerca de los valores y de los puntos de vista masculinos y femeninos en la novela, planteándose un esbozo ideal de un plano del alma en el que hay dos poderes: el masculino y el femenino. El estado ideal para escribir, dice, sería el de la fusión de ambos, donde los dos poderes puedan vivir juntos en armonía.

Es un libro cortito que abarca mucho. Vale la pena leerlo y releerlo como lectores, como feministas, como curiosos, como lo que se les ocurra, pero leerlo al fin porque les abrirá aún más la mente.

viernes, 18 de enero de 2019

Jane Eyre



Título: Jane Eyre

Autora: Charlotte Brontë

Editorial: Ediciones B

Año y lugar de edición: 2016, Barcelona

N° de páginas: 445

Sinopsis: 

Dueña de un singular temperamento desde su complicada infancia de huérfana, primero a cargo de una tía poco cariñosa y después en el Colegio Lowood, Jane Eyre logra el puesto de institutriz en Thornfield Hall para educar a la hija de su atrabiliario y peculiar dueño, el señor Rochester. Poco a poco, el amor irá tejiendo su red entre ellos, pero la casa y la vida de Rochester guardan un estremecedor y terrible misterio.

Un café y te cuento:


Este año me propuse leer a las hermanas Brontë, a quienes quería leer hace tiempo. Así que comencé leyendo Jane Eyre, aprovechando que Papá Noel acertó obsequiándomelo. 

Desde la primera página, desde el primer párrafo, Charlotte Brontë nos atrapa con sus palabras. Esta novela se desarrolla a modo de biografía de Jane Eyre, la protagonista, narrando cómo fue su vida de niña hasta llegar a la juventud. 

La escritura de Charlotte Brontë, como dije, es exquisita y atrapante. Su prosa es tan maravillosa que pasas las páginas sin darte cuenta el transcurso del tiempo. A las personas que sienten la necesidad de subrayar o marcar las citas o fragmentos más destacables de un libro, les aviso que las páginas de esta novela están empapadas de frases que merecen ser resaltadas (si subrayan, por favor que sea con lápiz, y sino pueden añadir un post it). 

Además, este clásico de la literatura, esta novela romántica nos ofrece amor e intriga, pero también, es una gran obra precursora del feminismo y la psicología moderna. Citando a Lecturalia, agrego también que Jane Eyre fue controvertida y revolucionaria en el momento de su publicación y al mismo tiempo es una crítica punzante a una sociedad rancia y un himno aguerrido a la valentía y el romance. 



Ya desde las primeras páginas la novela es intensa y cruda. La etapa infantil de Jane está marcada por dos momentos: su convivencia con una tía política que la desprecia y maltrata, y su vida en Lowood, un colegio benéfico de condiciones deplorables. De esta etapa destaco lo magnífico y acertado que la autora logra plasmar al expresar lo relevantes que son las palabras para los oídos ingenuos de la infancia. Las opiniones y comentarios que personas adultas dicen sobre un niño o niña son las palabras que construyen la imagen que estos infantes construyen de sí mismos, y por lo tanto, esa imagen dependerá de la amabilidad o mezquindad de dichos comentarios. En este sentido, destaco también la importancia de las palabras del adulto que pertenece a la familia, pero también de los docentes. Este aspecto es reflejado en la novela, cuando Jane Eyre está en Lowood. Allí se denotan roles docentes muy distintos y queda demostrado cómo influyen en la niñez. 

Durante los capítulos que Jane Eyre es una niña, me impresiona como la desolación, el desprecio y el no sentir cariño en la niñez forjan su carácter o personalidad. Otras personas más amables y llenas de amor llegan a su vida para hacerla un poco más dichosa, entre ellas Helen Burns y la Señorita Temple. 

Por cierto, me ha gustado muchísimo la amistad que Jane genera con Helen Burns, una niña unos años mayor que ella y muy angelical. 

Una de mis citas favoritas de Jane Eyre
La resiliencia, la fuerza con la que supera la adversidad hacen que admire a Jane desde pequeña. Ella, en varias ocasiones, deberá tomar decisiones en las que su racionalidad estará por encima de sus sentimientos. 

En su juventud, nuestra protagonista consigue un empleo como institutriz en una mansión de Thornfield. Allí conocerá a Mr. Rochester y comenzará la historia de amor, pero también aparecerá el misterio, la oscuridad y los obstáculos ante el amor creciente en el corazón de Edward Rochester y Jane Eyre.


Entonces, cuidándome de no hacerles spoiler, quiero mencionar que me ha impresionado la construcción de todos los personajes que aparecen en esta novela, pero principalmente me ha fascinado cómo son Jane y Edward. Ellos no son hermosos, no son guapos como típicamente suelen ser los protagonistas de las novelas románticas. Destacan por muchas otras cualidades, referidas a su personalidad, pero no por poseer rasgos físicos dotados de belleza. Si bien no se dice explícitamente que sean feos, sí se menciona en varias ocasiones que no son guapos. 

A su vez, la historia de amor tampoco cumple con los tópicos que a menudo aparecen en los libros románticos, estos personajes no se enamoran a primera vista ni quedan encantados ni embobecidos mutuamente por la atracción física, ni llegan a la cursilería. Nada de eso. La historia de amor que se narra está tan bien construida que parece real. Ellos se van conociendo, observando la forma de ser de cada uno, el carácter, las virtudes y defectos… y así es como comienza a crecer el amor en sus corazones. No obstante, como ya mencioné, el terrible misterio de Thornfield Hall es un obstáculo para los enamorados (y es también lo que mantiene más en vilo a mi yo lector).

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Amo esta portada

¿Qué ocurrirá entonces entre ella y Mr. Rochester? ¿Será que esta novela romántica tiene un final feliz o trágico? Para averiguarlo los invito a que lean esta gran obra, que se sumerjan en sus páginas acompañados de un buen café para este verano atípico en el que los días lluviosos nos ofrecen un ambiente ideal para disfrutar como lectores que somos.

viernes, 4 de enero de 2019

Un libro al que te acercas y te enciendes...



Título: Arde la vida
Autora: Magalí Tajes
Editorial: Penguin Random House
Sello: Sudamericana
Año y lugar de edición: 2018, Montevideo
N° de páginas: 217

Gracias a Me gusta leer Uruguay por el ejemplar

Sinopsis:


Arde la vida no es un libro, es un incendio. Es un despertar, una búsqueda, una herida abierta en la identidad. Es un golpe en el estómago y el suspiro que sigue a una carcajada infinita. Es un secreto a voces contado al oído de un extraño. ¿Qué disfraz te protege de los otros? ¿Qué soledades te rompieron? ¿Quién va a estar para vos cuando se haga de noche? Arde la vida no es un libro, es un abrazo a tiempo. Es la inocencia perdida, un espejo delator, un refugio en medio de una tempestad. Y abriga. Pero también quema.

A cuatro años de su publicación, esta edición actualizada, con nuevos relatos e ilustraciones, te invita a explorar tus emociones más profundas, a perder el miedo, a detener el tiempo y jugar a ser otro, más libre, más suelto, más curioso, menos adulto. Arde la vida es una obra transformadora que conquistó el corazón de más de cien mil lectores alrededor del mundo y seguirá haciéndolo.

Un café y te cuento:


Arde la vida es un libro que sorprende por muchas razones, al menos desde mi perspectiva. Si bien no suelo leer este tipo de libros, solicité la Edición Anticipada a Me gusta leer Uruguay para conocer más sobre Magalí Tajes y su escritura, que a tantas personas tiene encantadas alrededor del mundo.

En primer lugar me sorprendió porque comienza con uno de mis relatos favoritos de Eduardo Galeano, titulado El mundo. En dicho relato el autor menciona que somos un mar de fueguitos, diversos, únicos. La autora de este libro se inspiró en este brillante relato para darle título a su obra y se nota su influencia a través de cada página.

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Tajes narra episodios significativos de su vida de una forma elocuente y divertida. Hace de la vida una tragicomedia, levantándose con fuerza de cada caída o tropiezo, cada vez más empoderada.

Otro aspecto que me sorprendió en esta lectura fue que mencionara a varios autores y autoras que admiro, entre los que destaco a Bukowski, J. P Sartre, Elvira Sastre, y por supuesto, Eduardo Galeano (mi favorito).

Sin embargo, algo que no me fascinó de este libro es el lenguaje coloquial y, por momentos, vulgar que emplea la autora. Quizá es su manera de expresarse de forma cómoda y más cercana para los lectores, pero a mí ese aspecto me desagrada. Hay muchas maneras de poner en palabras una historia, la prosa no es la mejor.

En definitiva, es un libro entretenido, para pasar el tiempo, que ofrece una perspectiva tragicómica de la vida e invita a disfrutarla con entusiasmo pese a todo, porque en algún momento se bajarán los telones sin aplausos y no habrá oportunidad para otro acto.



Si has leído el libro o a la autora, te invito a que me cuentes en los comentarios qué te ha parecido. Gracias por leerme.

martes, 18 de diciembre de 2018

Lolita: ¿Una novela de amor o de violación?



Título: Lolita
Título original: Lolita (1955)
Autor: Vladimir Nabokov
Editorial: Anagrama (Colección Compactos)
Año y lugar de edición: 2006
N° de páginas: 389



Reseña:

La historia de la obsesión de Humbert Humbert, un profesor cuarentón, por la doceañera Lolita es una extraordinaria novela de amor en la que intervienen dos componentes explosivos: la atracción «perversa» por las nínfulas y el incesto. Un itinerario a través de la locura y la muerte, que desemboca en una estilizadísima violencia, narrado, a la vez con autoironía y lirismo desenfrenado, por el propio Humbert Humbert. "Lolita" es también un retrato ácido y visionario de los Estados Unidos, de los horrores suburbanos y de la cultura del plástico y del motel.

Un café y te cuento:


Este libro llevaba tiempo en mi lista de pendientes, hasta que di con él en la Feria Internacional del Libro de Montevideo. No obstante, debí priorizar los estudios con sus lecturas obligatorias, antes de adentrarme en esta novela.

Su lectura requiere tiempo, concentración y sobre todo, una mente abierta para ir entendiendo la trama. Hasta hace muy poco se malinterpretó esta novela, considerándola una novela romántica o incluso erótica. Sus portadas, en varias ocasiones, sirvieron para que esta confusión se expanda y algunos críticos y lectores tergiversaron la obra de Vladimir Nabokov.

Es cierto que no es una historia moralmente correcta, de ahí que se haya prohibido tantas veces, pero hay que tener en cuenta que es una historia ficticia que Nabokov ha creado, no para apoyarla, sino para invitar a la reflexión y a estar alertas, a despertar la conciencia crítica… al menos yo lo interpreto así. Los guiños que hace, refiriéndose a Lewis Carroll y Ruskin, por ejemplo, quienes se dice que padecieron esta enfermedad mental perversa que es la pedofilia, hacen creer que a Nabokov le inspiraron la repugnancia y la impotencia ante los abusos sexuales a niñas para escribir este libro. Nabokov no escribió Lolita con la intención de despertar la libido o encender el deseo sexual de los lectores,  no es una historia de amor en la que el nudo es la diferencia de edad. NO. Hay que leer Lolita antes de criticar la novela en base a prejuicios o malas adaptaciones cinematográficas.


Una característica de los pocos libros rusos que he leído es que analizan y reflejan el sufrimiento del alma humana, los pensamientos del hombre (todavía no he leído uno que sea sobre una mujer) que lo atormentan o lo inquietan. Lolita, no escapa a esta característica. Es la historia de un hombre enfermo, que se siente atraído sexualmente por niñas entre 10 y 14 años y que, finalmente, se obsesiona con una de ellas. No obstante, no logré empatizar con Humbert, aunque algunos lectores sí lo han hecho, porque al leerlo poco a poco me permitió no perder de vista que el antagonista es él.

Esta novela está escrita de tal forma que da a entender que Humbert Humbert narra la historia como si estuviera delante de un tribunal de Justicia esperando su condena. A través de esta “defensa judicial” tan poética, Nabokov buscaba que conozcamos el pensamiento de Humbert, pero también creo que esperaba que sea
el lector o lectora quien debe de juzgar a este hombre.

¿Es ‘Lolita’ una historia de amor o de perversión?


Si bien algunos han interpretado esta novela como una historia de amor y de hecho aún en la sinopsis que acompaña la edición de este libro lo menciona (yo soy quien tacha esa palabra), no concuerdo en absoluto con ellos, pues Lolita no es más que la historia de un pedófilo obsesionado con la niña que lleva este nombre y a quien manipula para abusar de ella. La historia de un hombre enfermo que busca justificar sus acciones y sentimientos ante su juez, el lector, pero fallando miserablemente. Su bella prosa intenta disfrazar de amor lo que es obsesión pero no convence.

El incesto y la pedofilia son los temas que reflejan estas páginas, el “amor” no es más que una máscara de la que se convence el protagonista, Humbert,  en su manía por Dolores Haze (Lolita). Para él, ella era una nínfula, una niña que lo seducía, que se le insinuaba… una niña a la que él le roba la inocencia y luego intenta convencerse a sí mismo de que ya no la tenía, porque era una niña con actitudes lascivas.



Pero, Lolita se le insinuaba a Humbert, lo provocaba...

Suelen decir las voces de aquellas personas que consideran que Lolita era una adolescente provocativa, que le dio su consentimiento a Humbert para mantener relaciones sexuales y que, por lo tanto, fue responsable de lo sucedido. De aquí que ante algunos episodios, se lo confunda con una “historia de amor.” Lo cierto es que jamás hubo consentimiento, que en varias ocasiones se reitera el dolor, el sufrimiento y el llanto de todas las noches de Dolores, Lolita, por una infancia arrancada cruelmente y destruida como sus entrañas. Dolores se llama. Ese nombre ya está marcando que es la víctima y no la culpable, la niña huérfana de quien se aprovechó un hombre mentalmente enfermo. Lolita, Dolores Haze, malinterpretada como una femme fatale para comercializar la historia porque una menor víctima de abuso no vende entradas de cine ni millones de ejemplares de libros.

Reitero, muchas son las interpretaciones que se le han dado a esta novela. Primero fue catalogada como novela pornográfica, erótica, luego como una historia de amor y finalmente, hoy se la comienza a interpretar como lo que es: la historia de la perversión patológica de un adulto que viola a una niña desamparada. No hay que perder de vista que Lolita no es más que una niña y que las nínfulas no existen más que ante los ojos de pedófilos o degenerados. Por ello, discrepo con la interpretación de que Lolita es en parte responsable de su propia violación y del abuso que ejerce su padrastro.

En palabras de Vladimir Nabokov: “Lolita no es una niña perversa. Es una pobre niña que corrompen (...) Y es muy interesante plantearse, como hacen ustedes los periodistas, el problema de la tonta degradación que el personaje de la nínfula que yo inventé en 1955 ha sufrido entre el gran público. No solo la perversidad de la pobre criatura fue grotescamente exagerada sino el aspecto físico, la edad, todo fue modificado por ilustraciones en publicaciones extranjeras (...). Representan a una joven de contornos opulentos, como se decía antes, con melena rubia, imaginada por idiotas que jamás leyeron el libro.”

Me parece una obra maestra, un clásico que deberían leer antes de catalogar de un modo u otro. La novela, como obra ficticia, es una joya que demuestra lo retorcida que puede ser la mente de un pedófilo y su perversión psicopatológica. Nabokov, un genio de la literatura, supo mostrar en este libro la perversión, el abuso, los horrores que tantos Humbert Humbert han cometido contra tantas Lolitas. Como lectores, es una invitación a sumergirse en sus páginas y ver qué tan fácil o complicado es para ustedes distinguir entre el maltratador y la víctima, porque hoy en día, casi culminando el 2018, todavía parece que hay quienes se confunden ante las situaciones de abuso o violación y acaban culpabilizando a las víctimas…

Su prosa es magnífica, emplea recursos muy bien pensados y los personajes han sido maravillosamente construidos. Lolita, Dolores, está tan bien elaborado desde su descripción física como su etopeya. Lolita es una niña divertida, mal hablada, con un carácter fuerte, pero también muy sensible.

Dato curioso:


La editorial Anagrama, ha cambiado el diseño de la portada, optando por la ilustración de la artista Henn Kim. Imagen que refleja claramente cómo Lolita es una víctima que sufre, no una adolescente lujuriosa. La ilustración sugiere una chica que es utilizada como un juguete o un objeto que es fácil de manipular, a la que se le da cuerda para obtener placer, aunque ella sufra.


En cambio, la portada anterior mostraba una imagen de Lolita más sexualizada, si así se quisiera interpretar, aunque podría ser ambigua. Quiero decir, se puede interpretar como una imagen de una nínfula provocadora de hombres, por así decirlo, o simplemente una jovencita empoderada, tierna, con sus lentes de sol y su golosina… depende de la lectura que se le quiera hacer, pero lleva a confundir al lector o lectora.

Con respecto a la portada actual, me parece estupenda porque no deja lugar a dudas ni ambigüedades, es más acertada con lo que quería mostrar Nabokov, quien insistía en que no había sexualización en Lolita, ella era una niña de 12 años y el pederasta era Humbert.


Aprovecho para recomendar a la ilustradora Henn Kim por si no han visto sus dibujos... los invito a investigar, porque es admirable lo que hace esta gran artista.

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