lunes, 27 de junio de 2016

Con cada día uno aprende

    Uno aprende- Jorge Luis Borges 
    Después de un tiempo,
    uno aprende la sutil diferencia
    entre sostener una mano
    y encadenar un alma,
    y uno aprende que el amor
    no significa acostarse
    y una compañía no significa seguridad
    y uno empieza a aprender.
      Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas
      y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos y uno aprende a construir
      todos sus caminos en el hoy,
      porque el terreno de mañana
      es demasiado inseguro para planes…
      y los futuros tienen una forma de
      caerse en la mitad.
        Y después de un tiempo
        uno aprende que si es demasiado,
        hasta el calor del sol quema.
        Así que uno planta su propio jardín
        y decora su propia alma, en lugar
        de esperar a que alguien le traiga flores.
          Y uno aprende que realmente puede aguantar,
          que uno realmente es fuerte,
          que uno realmente vale,
          y uno aprende y aprende…
          y con cada día uno aprende.
Con el tiempo aprendes que estar con alguien
porque te ofrece un buen futuro
significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado
Con el tiempo comprendes que solo quien es capaz de amarte
con tus defectos y sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad
Con el tiempo aprendes que si estás con una persona solo por acompañar tu soledad,
irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.
Con el tiempo aprendes que los verdaderos amigos son contados
y quien no lucha por ellos, tarde o temprano, se verá rodeado solo de falsas amistades.
Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en momentos de ira
siguen hiriendo durante toda la vida
Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace,
pero perdonar es atributo solo de almas grandes.
Con el tiempo aprendes que si has herido a un amigo duramente
es muy probable que la amistad nunca sea igual
Con el tiempo te das cuenta que aún siendo feliz con tus amigos, lloras por aquellos que dejaste ir
Con el tiempo aprendes que cada experiencia vivida, con cada persona, es irrepetible
Con el tiempo te das cuenta que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano recibirá multiplicadas las mismas humillaciones o desprecios.
Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy,
porque el sendero del mañana no existe
Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas y forzarlas a que pasen
ocasionan que al final no salgan como esperabas
Con el tiempo te das cuenta que en realidad lo mejor no era el futuro,
sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.
Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado
añorarás a los que se marcharon
Con el tiempo aprenderás a perdonar o pedir perdón,
decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo,
pues ante una tumba ya no tiene sentido.

Pero desafortunadamente solo con el tiempo...

lunes, 25 de abril de 2016

La primera vez...

Era maravilloso estar viviendo aquella aventura. Por alguna razón que sobrepasaba los límites de mi pensamiento, algo que jamás pasó por mi cabeza, estaba sucediendo frente a mis ojos. De forma casi mágica, pude estar en el cuerpo de otro y hacer lo que ese otro hacía. Su pensamiento era mío y el mío era suyo. No podía ni quería abandonar aquella aventura, ni aquel cuerpo. Me entregué a los hechos y a las consecuencias que pudieran venir. Sentía mucha curiosidad, quería seguir y seguir hasta el final. No pensaba en nada más solo me dejaba llevar por lo que estaba viviendo. Jamás había sentido algo así, era mi primera experiencia. Desde luego se convirtió en una experiencia única e inolvidable.
Me asombraba realmente como podía seguir siendo parte de aquel cuerpo sin que éste se viera afectado por mi presencia. Todo transcurría como un misterio para mí, para él era como si siempre lo hubiera imaginado. Eso despertaba más mi deseo y mi intriga por ir aún más lejos.
Me enfrenté a inmensos desafíos, muchos de ellos parecían tan irreales y otros, en cambio, tan simples y cotidianos. Pero todos ellos eran tan intensos que hasta sentía miedo en ocasiones y lloré en otras. Mi curiosidad insistió y me convencí de seguir.



El asunto central de esta trama estaba resolviéndose. Pronto nos dimos cuenta, él y yo, que aquella historia estaba terminando. Él parecía saberlo y le gustaba acercarse al final. Sin embargo, yo quería continuar. Desde luego que quería conocer ese final pero a su vez, no quería abandonar ese cuerpo, para volver al mío y a mi mundo... menos emocionante y más común.
Me habían fascinado tanto aquellos sucesos que me preguntaba si podría probar otras historias como esta, quizá con otro cuerpo.

Inevitablemente el final llegó. Tuve que abandonar ese cuerpo, esa historia, volver a mi realidad. Sin embargo, me sentía feliz de haber vivido esa historia, de probar algo nuevo, algo que me llevó muy lejos sin moverme de mi lugar. Me sentí dichosa de haber leído un gran libro ese día. Lo cerré y prometí volver a abrir otros libros, explorar otros mundos y vivir nuevas historias que permanecen encerradas entre páginas. Me imaginé a mí misma como un personaje atrapado en un libro, en el que alguien alguna vez entraría y ocuparía mi cuerpo, sintiéndose el protagonista de mi historia.

Esa fue, es y seguirá siendo una de las mayores aventuras de mi vida: enfrentar al mundo a punta de lápiz y como mi escudo un papel. Escabullirme en otro mundo a los que pocos viajan.
 ¡Bienaventurados los que leen!

lunes, 4 de abril de 2016

La lluvia

Autora: Juana de Ibarbourou


 Este anochecer de niebla y de lluvia, ¡cómo llena de melancolía toda la casa! Escapada, he subido corriendo a la azotea y desde allí he visto, como se ven las cosas en los sueños, los contornos difusos de la ciudad ceñida por el mar y del lado opuesto, el campo con sus eucaliptos encapuchados de neblina.
Me imagino a los gorriones, tan locos, quietos en sus nidos, amparados bajo el verde paraguas de las hojas.



Sube hasta mí el coro uniforme y confuso de las ranas, que dan una extraña tristeza al atardecer. Sin embargo, los árboles y las hierbas deben estar contentos. La sequía era ya grande y daba pena ver cómo amarilleaba sedienta la gramilla y cómo se ponían mustias todas las plantas. ¡Oh lluvia, qué millones de invisibles boquitas verdes estarán ahora abiertas bajo el chorro generoso de tu cántaros! ¡A mi lado, en un rincón de la pared, en una vieja telaraña se ha constelado de cuentas brillantes! Parece un pequeño toldo gris todo colgado de encendidos farolitos blancos. Las campanillas del cerco de enfrente han recogido un tesoro de gotitas frescas. Y yo, que también amo tanto el agua, bajo la escalera de la azotea con la cabeza brillante de polvo de lluvia, como si al viento, esta tarde, se le hubiera ocurrido traerme de regalo una cofia de cristal.

-Poema de El cántaro fresco. Juana de Ibarbourou. 

lunes, 21 de marzo de 2016

¡Llegó el otoño!

Llegó el otoño
y nos encontró juntos,
y aquí sentada en la cama imagino los días que están por venir.

Imagino las hojas secas cayendo como lluvia de los árboles y nosotros como locos disfrutando de esas gotas coloridas. Imagino que tú y yo estaremos pisando esos <<charcos>> de hojas secas, sonriendo como niños al sentir el crujido que suelen hacer.
Iremos tomados de la mano por la ciudad otoñal, y al vernos nuestras caras reiremos al notar las narices y mejillas sonrojadas.

Y cuando te sorprenda el resfrío, yo estaré ahí para cuidarte. Entonces, me gusta imaginar que nos serviré sopa en una taza y te abrigaré con una manta. Besaré tu frente, tus mejillas y tus labios.
Me sentiré feliz de que el frío haya llegado.



Con un libro en las manos, enredados nuestros pies, escucharemos la lluvia que golpea las ventanas. Leeremos, agotados, luego de haber hecho el amor.


Imagino que por la tarde intentarás hacerme café con tortas fritas, aunque algo me dice que acabaré amasándolas yo...
Me gusta mucho tu compañía y el otoño es lo mejor para acercarme más y más a vos.




La vida es mucho...

Ya perdoné errores casi imperdonables. Intenté sustituir personas insustituibles
Y olvidar personas inolvidables.



Ya hice cosas por impulso,
Ya me decepcioné de personas que pensé que nunca me decepcionarían.
Pero también yo decepcioné a alguien.


Ya abracé para proteger,
Ya reí cuando no podía,
Ya hice amigos eternos,
Ya amé y fui amado,
Pero también, ya fui rechazado.
Ya fui amado y no supe amar.



Ya grité y salté de tanta felicidad,
Ya viví de amor e hice juramentos eternos
Pero fallé muchas veces…
Ya lloré oyendo música y viendo fotos.
Ya llamé sólo para escuchar una voz,
Ya me apasioné por una sonrisa.


Ya pensé que me moriría de tanta tristeza
Tuve miedo de perder a alguien especial (y acabé perdiéndolo) 


!Mas sobreviví!
Y todavía vivo!
No paso por la vida…
Y usted también no debería pasar. VIVA!!!
Es bueno ir a la lucha con determinación,
abrazar la vida con pasión,
perder con clase y vencer con osadía,
porque el mundo pertenece a quien se atreve.


LA VIDA ES MUCHO

para ser insignificante”

-Charles Chaplin.


Mis cinco Libros Favoritos

¡Bienvenidos/as a mi blog y Muy feliz Día Internacional del Libro y el Derecho de Autor! He vuelto luego de casi un mes de ausencia ...

Entradas populares