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sábado, 26 de enero de 2019

¡Sembremos árboles, cosechemos lecturas! Desafío 2019





¡Hola lectores/as de Un café y te cuento!




En esta oportunidad les quiero contar mis propósitos lectores 2019 (sí, ya casi estamos en febrero y recién lo publico, pero me tome el primer mes del año para organizarme). 
En líneas generales mi reto literario consiste en leer más. Si bien nunca me fijé en los números, me interesa más la calidad de lo que leo que la cantidad, cada año me propongo leer más libros que el año anterior. Entre ellos, quiero incluir sí o sí más clásicos porque me encantan y generalmente no me decepcionan. A su vez, hace tiempo quería leer a las hermanas Brontë y me exigí que no pasara del 2019, así que cuando vi en Instagram el #RetoBrontë2019 me uní sin dudarlo (aunque ya había comenzado a leer Jane Eyre).

Otro escritor al que le daré prioridad es a Eduardo Galeano, porque es mi autor favorito nacional y quiero seguir conociendo sus libros. 

Además, participo en el Reto Nexus que llevan adelante Abi de @Pasiónporlibros y Santi de @Ofbooksandsounds. Este reto me gusta mucho porque es flexible, personalizado digamos, ya que se ajusta a mis tiempos y gustos literarios. 

¡Sembremos árboles y cosechemos lecturas!


Lo que más me emociona es contarle mi propio Desafío 2019 que luego de mucho pensarlo, decidí compartirlo con ustedes e invitarlos a que se unan si lo desean. 

Este desafío consiste en homenajear a la naturaleza. Los árboles nos dieron los libros y también nos dan su sombra para que disfrutemos la lectura al aire libre, así que propongo que demos árboles o plantas en agradecimiento. 



La cuestión es sencilla, cada uno pone el número que desee y lo hace a su gusto. 

Yo elijo sembrar árboles y plantas, por cada diez libros cosechados. En otras palabras, luego de leer diez libros, plantaré un árbol o una plantita nueva en mi pequeño jardín o más semillas en la huerta. 

Ustedes pueden decidir cada cuántos libros leídos sembrarán un árbol o planta. Si no pueden cuidarlas frecuentemente, les recomiendo los cactus, suculentas, entre otras que son fáciles de mantener. También les recomiendo la cuenta de OrganicSisters que ofrecen muchos tips para el cuidado de todo tipo de plantas y son muy amables, así que cualquier duda de seguro le pueden escribir y recibirán sus sugerencias. 

Otra opción para los que no sean amigos del  reino vegetal o que simplemente no tengan ganas de sembrar, es donar libros a una biblioteca pública o institución educativa. Aquí también es a criterio de cada uno, quizá algunos prefieran desprenderse de los libros que menos les gustaron y no volverían a leer y otros prefieren donar los libros que disfrutaron para que otras personas tengan la oportunidad de descubrir esa lectura tan linda. 

martes, 13 de marzo de 2018

Juana de Ibarbourou

Biografía: 


Juana Fernández Morales, nació el 8 de marzo de 1892. Contrajo matrimonio a los veinte años, con el Capitán Lucas Ibarbourou de quien toma su apellido. 

Juana de Ibarbourou pasa su niñez y adolescencia en la ciudad de Melo, tema que aparece en su obra de forma recurrente.

En 1919 se muda a Montevideo y publica Las Lenguas de Diamante, El Cántaro Fresco y Raíz Salvaje. 

Su obra se inició con gran influencia del modernismo. La originalidad de su estilo consistió en unir el rico cromatismo con imágenes modernistas, dándole un sentido optimista de la vida, con un lenguaje sencillo, sin complejidades conceptuales, que redunda en una expresividad fresca y natural. 

En 1929, en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo es nombrada "Juana de América" de la mano de Juan Zorrilla de San Martín. Además, fue miembro de la Academia Nacional de Letras (1947) y presidió la Sociedad Uruguaya de Escritores. Se le otorgó el Gran Premio Nacional de Literatura, en su primera edición.

Juana de América, también es considerada una de las primeras del continente en defender el rol de la mujer en la Literatura, junto a Gabriela Mistral y Alfonsina Storni. 



Sus obras trascendieron fronteras, siendo premiada en el Instituto de Cultura Hispánica de Madrid y hasta la actualidad sus textos están incluidos en los planes de estudio de las universidades de Stanford y Harvard.

Sin embargo, la poetisa uruguaya no logró "la fama" únicamente por lo que escribía, sino que al parecer fue objeto de envidias y recelos por su cautivadora belleza. Además, lamentablemente fue víctima de la violencia de su marido y su hijo.

Juana de Ibarourou se hizo adicta a la morfina para sobrellevar su tristeza y dolor. Luego de los 30 años de edad aproximadamente, pasó encerrada en su casa "observando el mundo a través de la ventana."

A pesar de la gran trascendencia que tuvo esta poetisa en nuestro país, poco se supo de su vida. Pero esto cambió cuando el periodista Diego Fischer accedió a una carta de Juana dirigida a su médico donde revelaba un presunto romance prohibido con un hombre más joven que ella, casado  y con hijos. A partir de ese documento, el periodista y escritor, comenzó a investigar como fue la vida de Juana de Ibarbourou, recopilando testimonios de sus allegados. Fischer logró escribir la primera biografía de Juana, titulada "Al encuentro de las tres Marías". Un libro que aún estoy deseando conseguir. 


Juana de Ibarbourou, falleció el 15 de julio de 1979 en Montevideo. 

¿Leemos a Juana de Ibarbourou en Uruguay? 

No es de extrañar que los uruguayos no le demos el justo valor a los escritores y escritoras, así como sucede con otros artistas y profesionales. Antes solían ser  clásicos de la Literatura infantil y juvenil, 'Chico Carlo' y 'El cántaro Fresco' pero ya casi no se leen. Además, en las librerías cuesta encontrar sus textos (eso sí, el que no se rinde tiene premio). 

"Es muy difícil conseguir la obra de Juana, porque no se ha vuelto a editar, está en el olvido. Afuera, en cambio, se sigue estudiando y los mejores archivos de Juana están en las universidades de Stanford y Harvard, en Estados Unidos", declaró Diego Fischer. 

Por eso les iré compartiendo algunos poemas y cuentos para que disfruten de las letras de esta mujer. 

Por ahora, les dejo un fragmento de un cuento que me gusta mucho, titulado La mancha de humedad, que se encuentra en el libro Chico Carlo: 

"Yo seguía viendo en la pared manchada por la humedad del invierno, cuanto apetecía mi imaginación: duendes y rosas, ríos y negros, mundos y cielos. 
Una tarde, sin embargo, me encontré dentro de mi cuarto a Yango, el pintor. Tenía un gran balde lleno de cal y un pincel grueso como un puño de hombre, que introducía en el balde y pasaba luego concienzudamente por la pared dejándola inmaculada. Fue esto en los primeros días de mi iniciación escolar. Regresaba del colegio, con mi cartera de charol llena de migajas de bizcochos y lápices despuntados. De pie en el umbral del cuarto, contemplé un instante, atónita, casi sin respirar, la obra de Yango que para mí tenía toda la magnitud de un desastre. Mi mancha de humedad había desaparecido, y con ella mi universo. Ya no tendría más ríos ni selvas.Inflexible como la fatalidad, Yango me había desposeído de mi mundo." 

  
También podrán encontrar otros textos de la autora, ya publicados en Un café y te cuento:



Las fuentes consultadas para escribir esta breve biografía de la autora fueron:

  • La biografía incluida en el libro El cántaro fresco - Chico Carlo, de la Editorial Cruz del Sur.

Juana de Ibarbourou.
Dibujo de Buscasso incluido en La rosa de los vientos.

Otro dato que quiero mencionar es que esta entrada forma parte de mi reto literario 2018: Un año de Literatura Uruguaya y, a su vez, también forma parte de la iniciativa Mujeres|Marzo 2018 propuesta por el blog Palabras Ajenas. 

miércoles, 21 de febrero de 2018

Las Agujas Del Tiempo

Autor: Mauricio Rosencof
Título: Las agujas del tiempo
Editorial: Aguilar - Santillana
Año y lugar de edición: 2003, Montevideo
Nº de páginas: 428

Reseña: 

[Extraída del libro] Puntada tras puntada, Mauricio Rosencof se ha valido de las agujas que le facilita el tiempo para hilar un tejido de relatos, diálogos y ensayos de diversos matices. La punta de la madeja comienza con una serie de charlas que el escritor ha sostenido con variados interlocutores, para irse hilvanando luego con sus textos reflexivos y con la transcripción de conferencias que ha pronunciado. No obstante ser hasta ahora inédito, todo este material ha recorrido mucho mundo, conociéndoselo desde la Universidad de Columbia al Instituto de Criminología de Oslo. 

A medida que avanza el tejido, se verá que es posible tomar el sol -o su fantasma- dentro de un calabozo, que la deuda externa se puede explicar tan solo con un montón de fichas de casino, que en la historia latinoamericana existieron hombres y mujeres dispuestos a luchar por sus ideales aun a costa de sus propias vidas. Que la Comisión para la Paz "es, en sí misma, un acto de tolerancia, de entendimiento, de sabiduría, de sensibilidad. Y no se puede pedir más. Esa es mi opinión y vuelvo a la literatura citando 'El Principito': 'tú puedes pedirle a un General que gane una batalla, pero no que vuele como una mariposa'". 

Las agujas marcan también un ritmo más vertiginoso y agregan columnas editadas en la revista Tres y en otras publicaciones, entre 1996 y 2001. allí estarán: Mario Benedetti firmando su primer autógrafo por equivocación, un adolescente que decide que es mejor morir que seguir viviendo entre rejas, los famosos habanos de Bill Clinton, una odisea a bordo de un 104, los nazis de ayer y de hoy, en definitiva, todo aquello que las agujas del tiempo uruguayo señalaron como su historia más reciente. Una historia en la que Rosencof ha sido testigo, y de la que es asimismo su cronista.

Algunas puntadas duelen, otras sanan, ninguna pasa desapercibida. Son las agujas del tic-tac implacablemente vivencial de nuestro tiempo.

¿Por qué lo recomiendo? | Mi opinión:

Mauricio Rosencof, con una sencillez y transparencia admirables, toca varios aspectos principalmente sobre nuestro país, pero también sobre América y el mundo. 

Sus ensayos y conferencias recopilados en este libro, son concisos pero profundos. A veces con humor, otras logrando conmovernos, el autor nos invita a reflexionar sobre diferentes temas del pasado y del presente de nuestra sociedad. Observa, con una perspectiva diferente, a esos sectores que casi nadie quiere ver. No hace la mirada a un lado ni se ha cruzado de brazos ante situaciones de injusticia y desigualdad. 

Desde una perspectiva subjetiva, del que siente y piensa porque se niega a permanecer ajeno, Rosencof nos habla de diferentes temas, entre ellos, la situación de los niños en nuestro país y en el mundo. 

Por ejemplo, en el apartado "nada es más subversivo que el hambre" nos informa que más de 1.200 niños y niñas mueren por desnutrición anualmente, en un país que por entonces tenía menos de tres millones de personas y más de nueve millones de cabezas de ganado. Un pueblo que ignora a sus niños, que se lava las manos y donde "cada quien hace la suya". 
Páginas más adelante, Mauricio Rosencof, con esa simpleza que lo dice todo, expresa: 

'Si desde los despachos ejecutivos (y hoy por hoy, en este país todos los sectores son gobierno) al principio de cada sesión se preguntara, como a domicilio: "Che, ¿todos los gurises comieron?. Porque si no comieron, no se puede pasar a otro tema."

Creo que no hace falta que agregue más... esas palabras ya lo dicen todo, y esto no fue hace muchos años y no es ajeno a la realidad de hoy. 

Otro tema que nos menciona en Las agujas del tiempo, es la mala costumbre uruguaya de subestimar y desvalorizar el mérito de sus compatriotas. Si bien este tema lo voy a profundizar en una entrada aparte, donde les hablaré principalmente desde la Literatura Nacional, no quiero dejar de mencionarlo ahora. 

Me parece que citando una parte del libro es más fácil que comprendan a qué me refiero, Rosencof recordaba una frase de un periodista uruguayo: 
"Maradona es un crack. Pero si hubiera nacido acá se diría que es un petiso gordito que no cabecea ni tiene marca."

Así sucede con todos los uruguayos y uruguayas que tienen éxito, se los menosprecia o se desconoce su labor. "Ese estilo crítico forma parte de la identidad nacional" nos dice Rosencof y luego nos cuenta una anécdota de Mario Benedetti. Pero esa se las dejo para que la descubran cuando lean este libro. 


"Es como si en esta entrañable aldea dónde vivimos
 tuviéramos el temor de que si alguien va para grande
nos quite nuestro lugarcito al sol."

Relacionado al menosprecio y la crítica injustificada e inmerecida, hace una breve reflexión sobre el poco prestigio que tienen los maestros y maestras en Uruguay (y eso que ni se asemeja a lo que sucede hoy en día con los docentes). Rosencof escribe lo siguiente: 

"Los padres y los abuelos deberíamos sentir más vergüenza de la que sentimos (si la sentimos) por tener a nuestros niños en escuelas donde quienes los educan se sostienen a mate y pan con grasa. Decir que no hay recursos, que 'no hay de dónde' (...) es un verso que ni Lorca en su centenario."

A propósito de la Literatura, nos menciona también, en un apartado titulado "Literatura carcelaria" pero también en otras páginas, los poemas, relatos y toda clase de texto literario que ha surgido en las cárceles de nuestro país, principalmente, durante la época de la dictadura (1973-1985). Es decir, los menciona y hace un breve análisis desde su perspectiva.

Les comparto un fragmento como ejemplo:
"El verso y la canción fueron actos de resistencia, de reafirmación de nuestra condición humana frente a una represión que intentaba reducirnos al estado de bestias. Resistir entonces era sencillamente vivir con dignidad. Su victoria era conducirnos a la locura, la animalización, la muerte. La nuestra era sobrevivir, pero no a cualquier precio, no en cuatro patas. Sobrevivir con dignidad, de pie."

Finalmente, voy a nombrar otro tema que toca este libro: la seguridad. Si bien, el autor se refiere, más que nada, a la seguridad en el tránsito, vuelvo a citarlo pensando en la seguridad en general. Porque no hace falte que mencione los innumerables casos de personas inocentes que no pudieron volver a casa, con sus familias, por culpa de la inseguridad cada vez mayor en la que estamos inmersos. 

Entonces aquí les dejo esta cita: 

"Pedir soluciones es una expresión que no está a la altura de lo que está en juego: la vida. En este país hay más efectividad para condenar un mal estacionamiento, multa, cepo, grúa, que para instrumentar un sistema de protección a la vida."

 Así, en las páginas de Las agujas del tiempo, puntada tras puntada como dice la reseña, Mauricio Rosencof, ha ido juntando los hilos de nuestra historia, a veces desde el exterior (Latinoamerica y el mundo en general) y otras desde el interior, desde los problemas de nuestro país. Utiliza su vida, sus anécdotas para ofrecernos un análisis más subjetivo y "senti-pensante" como juzgaría Galeano. Pero también usa la objetividad para reflejar en sus textos lo que sucedía y sucede en el pueblo uruguayo. 

Si bien este libro se publicó por primera vez en 2003, y recoge artículos, ensayos, conferencias y otros textos desde 1996 a 2001, a más de una década muchos o todos los aspectos que se nombran en este libro siguen vigentes. Por eso los invito a leerlo, se los recomiendo, para seguir reflexionando y ser más críticos en el sentido más constructivo posible. Para no ser de los que se cruzan de brazos y miran para otro lado, finjiendo que no pasa nada. Se los recomiendo para que analicemos el pasado y el presente y hagamos algo para tejer un futuro mucho mejor para todos y "que los más infelices sean los más privilegiados". 

sábado, 3 de febrero de 2018

¡NOVEDADES!

¡Hola lectores/as!

¿Qué tal les ha ido en el primer mes del año? 

Hoy reaparezco aquí en el blog y les quiero contar muchas cositas relacionadas a él y a lo que fue mi enero 2018.

Así que preparemos Un café y te cuento...

✎ Mi ausencia: 


Para los que me siguen en blog y en las redes sociales, quizá hayan notado (o quizá no) que estuve ausente algunos días, sin publicar nuevas entradas sobre recomendaciones literarias, poemas-relatos, recetas, etc. 

En fin, esto se debió a que estuve de vacaciones, y, aunque sigo en el trajín de los últimos días libres, me hice un lugarcito para compartirles este post.

Primero les quiero contar sobre los libros que formaron parte de mis vacaciones, tanto los que leí como los que adquirí:

✎ Lecturas y más libros: 


En Enero terminé de leer El temor de un hombre sabio (segundo libro de la trilogía El asesino de Reyes) de Patrick Rothfuss. Leí relatos de Mario Levrero, cuentos de Juan José Morosoli y de Magdalena Helguera, como parte de mi reto literario 2018.  

Además, en el hostel donde me hospedé durante mis vacaciones, descubrí y leí un par de libros (cortitos) de poesía de dos escritoras uruguayas: Juana de Ibarbourou y Delmira Agustini. 

Leí Las agujas del tiempo de Mauricio Rosencof, y me ha encantado así que muy, muy pronto tendrán la recomendación literaria de esta obra. 

Comencé con el reto #Dante2018, que consiste en leer en 100 días La Divina Comedia; y comencé a leer la trilogía Memorias del fuego, de Eduardo Galeano.

En el balneario donde vacacioné, pude encontrar tesoros literarios que estaba buscando hace tiempo:


1. Memorias del fuego (II) Las caras y las máscaras. -Eduardo Galeano. Este libro es el segundo de la trilogía de Galeano que ya mencioné que comencé a leer, y era el único que me faltaba de ella. Me estaba costando mucho encontrarlo pero apenas entré en una librería en el balneario y ¡oh, bendita librería! allí estaba esperándome. 

2. Mujeres que corren con los lobos. -Clarissa Pikola Estés. Este libro lo recomienda la inteligentísima Emma Watson, y además había leído varias buenas críticas sobre él. Así que en cuanto lo vi no dudé en comprarlo. 

3. El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha. Miguel de Cervantes Saavedra. Un clásico que quiero leer hace tiempo pero siempre postergo su adquisición. Hasta que lo vi en una edición similar a la que tengo de Los Miserables (uno de mis clásicos favoritos)  y a un precio irresistible. Ahora no postergaré más su lectura. 

4. Anne, la de Tejados Verdes. -Lucy M. Montgomery. Es un librito del que había leído varias buenas recomendaciones pero que nunca había visto en las librerías ni me llamaba mucho la atención. Cuando lo vi, me despertó curiosidad y al leer su contraportada me convencí de adquirirlo.

5. Educar sin culpa. -Alejandro de Barbieri. Este libro ha sido un regalo de mi madre, según ella, para que no me sienta culpable al ejercer mi vocación (docente). Nunca me he sentido así, pero me interesa mucho leerlo. 

✎ Escritores y escritoras de Uruguay: 


Como sabrán -o no- me he propuesto el reto literario de Un año de Literatura Uruguaya, en el que, mes a mes, iré leyendo autores y autoras de mi país. Para llevar un orden, decidí hacerlo según el mes de nacimiento de cada escritor/a. 


Sin embargo, confieso que no lo he cumplido al pie de la letra y me he adelantado a algunas lecturas aprovechando el tiempo libre. 

Lo que sí mantengo y respeto mucho es el objetivo: visibilizar y valorar nuestra literatura y, a su vez, a los autores y autoras de Uruguay de ayer y de hoy. 

Por ello, sin más rodeos, sumé una sección a Un café y te cuento, en la que comparto biografías -y quizá algún día también entrevistas- de los y las orientales que han decidido dejarnos sus ilustres palabras como patrimonio cultural Nacional. 

 Puedes ver dicha sección pinchando el enlace: Escritores/as de Uruguay o dirigiéndote a la sección "Literatura" ⇨ "Escritores/as de Uruguay".


✎ Tú y Un café y te cuento:


¡Gracias por leerme!

Agradezco a todos y todas quienes me leen y me siguen en el blog y/o en las redes sociales. 

La comunidad de Un café y te cuento está creciendo, sumando nuevas personitas interesadas en la literatura, las recetas y/o las curiosidades que comparto. ¡Qué alegría! Me enorgullece y alegra saber que elijen leerme; algunos y algunas incluso me dejan sus comentarios que me dan entusiasmo para continuar con el blog, o comparten los post en sus redes sociales. 


¡Muchísimas gracias lectores y lectoras de Un café y te cuento! 


Gracias por formar parte de esta pequeña comunidad que va creciendo día a día. Espero no defraudarlos, gracias por su tiempo, por sus palabras y por sus visitas. 

¡Totalmente feliz y agradecida! 

-Recuerda que puedes dejarme tus comentarios con sugerencias u opiniones acerca de este post y/o el blog. ¡Nos leemos!



miércoles, 10 de enero de 2018

Los juguetes

Cuento de Juan José Morosoli


Cuando mi madre estuvo grave, nosotros salimos de nuestro hogar. Mi abuela se llevó a mis hermanos más chicos y yo fui a la casa que era la más lujosa del pueblo. Mi compañero de banca vivía allí.
La casa no me gustó desde que llegué a ella.

La madre de mi compañero era una señora que andaba siempre recomendando silencio. Los criados eran serios y tristes. Hablaban como en secreto y se deslizaban por las piezas enormes como sombras.

Las alfombras atenuaban los ruidos y las paredes tenían retratos de hombres graves, de caras apretadas por largas patillas.



Los niños jugaban en la sala de los juguetes sin hacer ruido. Fuera de aquella sala no se podía jugar. Estaba prohibido. Los juguetes estaban alineados cada uno en su lugar, como los frascos en las boticas.

Parecía que con aquellos juguetes no hubiera jugado nadie. Yo hasta entonces había jugado siempre con piedras, con tierra, con perros y con niños. Pero nunca con juguetes como aquellos. Como no podía vivir allí, mi padrino don Bernardo me llevó a su casa.

Allí había vacas, mulas, caballos, gallinas, un horno de cocer pan y un cobertizo para guardar el maíz y alfalfa. La cocina era grande como un barco. En el centro tenía un tronco de madera enterrado en el suelo. Cerca de la chimenea una rueda de carreta reunía pavos, parrillas y hombres. Pájaros y gallinas entraban y salían.

Mi padrino se levantaba a las cinco de la mañana, y comenzaba a partir la leña. Los golpes que daba con la hacha resonaban por toda la casa.

Una vaca mimosa venía hasta la puerta y mugía apenas lo veía. Luego un concierto de golpes, balidos, gritos, cacarear y batir de las alas, conmovían la casa. A veces al entrar en las piezas, el vuelo asustado de un pájaro que se sorprendía nos paraba indecisos. Era una casa viva y trepidante.


La leche espumosa y el pan casero, suave y dorado, nos acercaba a todos a la mesa como a un altar.

Nuestras mañanas transcurrían en el granero oloroso de alfalfa. De unos agujeros altos, que el sol perforaba, caían hacia el piso unas listas de luz donde danzaba el polvo.

En casa de mi padrino pensé que los juguetes y los juegos que hacen felices a los niños no están en las jugueterías.


¿Tú qué opinas de esta narración? ¿Cuál es el recuerdo más lindo de tu niñez? ¡Te leo en los comentarios!

Si te ha gustado puedes compartirlo en tus redes sociales. 

-Este texto ha sido seleccionado para cumplir parte del Reto de Literatura Uruguaya 2018. Entra al link y enterate más. 

martes, 2 de enero de 2018

Convivencia


Relato del escritor Mario Levrero

Los frascos de salsa Ketchup vienen con un tapón especial; luego de enroscarlo como cualquier tapón, es preciso hacer un pequeño esfuerzo para conseguir un giro más profundo que lo afirme. Esto es importante, porque el frasco debe sacudirse enérgicamente antes de utilizar la salsa o de lo contrario sólo saldría un líquido chirle en lugar de la salsa consistente. Pues bien, después de usar la salsa Ketchup, ella se limita a colocar el tapón, sin darle siquiera el primer giro normal como a cualquier tapón de rosca. Me pregunto si entre nosotros sería posible la convivencia.


Mario Levrero (1940-2004)
-Este relato ha sido seleccionado para cumplir parte del Reto de Literatura Uruguaya 2018. Entra al link y enterate más. 

¿Tú qué opinas: es posible la convivencia? ¡Te leo en los comentarios!
Si te ha gustado, puedes compartir este post en tus redes sociales.

jueves, 21 de diciembre de 2017

Reto Literario 2018

¡Bienvenidos/as a Un café y te cuento!

En esta oportunidad les compartiré uno de mis retos de lectura para el 2018. Como ya estamos por finalizar un año he pensado en "planificar" mi futuro año de lecturas y he tomado la decisión de darle mayor prioridad a los escritores y escritoras de Uruguay. 

De este modo, de acuerdo al nacimiento de los/as escritores/as, cada mes les estaré compartiendo un relato, un poema o una reseña de libros para que juntos conozcamos y valoremos un poco más de la literatura uruguaya.

Tú puedes sumarte con tu creatividad: compartiendo una reseña, un poema, un cuento o quizá tu frase favorita de un autor o autora nacional en tu blog o en tus redes sociales, mencionando este reto. 

Aquí les dejo la lista de los autores que seleccioné para cada mes, aún está en proceso... ¡Tú puedes elegir los que quieras! La única "condición" es que se elijan por el mes de su nacimiento, para llevar un orden. 


Reto de un año de Literatura uruguaya




Enero






Febrero


- Roy Berocay

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Marzo





Abril



Como no he encontrado un autor nacido en este mes, decidí compartirles una reflexión sobre la literatura uruguaya en general. 




Mayo


- Susana Olaondo



Imagen relacionada

Junio



- Mauricio Rosencof


Julio


- José Enrique Rodó


Agosto 


- Idea Vilariño

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Setiembre





Octubre


- Francisco Espínola

- Delmira Agustini


Noviembre


- Federico Ivanier

- Ramiro Sanchís


Diciembre


- Horacio Quiroga

- Helen Velando
Imagen relacionada


NOTAS: 


  • Realicé un banner para este reto así todos los que quieran participar pueden incluirlo en sus blog o redes sociales:




  • Me he sumado a la 4ª edición del Desafío Uruguayos al mundo, ya que estoy haciendo este reto de Un año de literatura Uruguaya. Puedes sumarte a esa iniciativa si gustas. 

Te invito a unirte a este reto de lectura, puedes dejar tus recomendaciones y opiniones en los comentarios. ¡Y me ilusionaría que lo compartas en tus redes sociales!

¿Incluirías más escritores/as de Literatura uruguaya?

Mis cinco Libros Favoritos

¡Bienvenidos/as a mi blog y Muy feliz Día Internacional del Libro y el Derecho de Autor! He vuelto luego de casi un mes de ausencia ...

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