¡Bienvenidos y bienvenidas a Un café y te cuento!
Hoy podrán leer un poco sobre esta fecha tan especial y responderse las "preguntontas" como la típica ¿por qué hay un día de la mujer y no del hombre? ¿por qué algunas mujeres dicen que no la felicitemos en su día?
Les cuento -por si aún no lo saben- que este día se ha logrado instalar en el calendario como una fecha reconocida, por el esfuerzo y la lucha constante de muchas mujeres, en diferentes partes del mundo y en diferentes momentos de la historia.
Ejemplos de ello fue Lisístrata quien, en la antigua Grecia, empezó una huelga sexual contra los hombres para poner fin a la guerra; en la Revolución Francesa, las parisienses que pedían «libertad, igualdad y fraternidad» marcharon hacia Versalles para exigir el sufragio femenino.
Posteriormente, a mediados del siglo XVIII y principios del XIX, continúa la reivindicación de la mujer con la lucha por la igualdad en los diferentes ámbitos: educativos, laborales, familiares, sociales y políticos. Durante el movimiento obrero y los movimientos sufragistas se logran ciertos cambios en algunas sociedades. Algunos de estos sucesos fueron una conferencia internacional en Dinamarca, un levantamiento de mujeres en Rusia, una protesta de mujeres de Manhattan y una ocupación de trabajadoras en Nueva York.
Pueden leer más sobre la cronología del Día Internacional de la Mujer aquí.
El 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, es un homenaje a todas esas MUJERES, así con mayúsculas, que han luchado por nuestros derechos. A ellas sí podemos y debemos felicitarlas en este día.
Sin embargo, cabe recordar que aún hay muchísimos derechos que reclamar, hay una gran causa que nos mueve, tanto a mujeres como a hombres, que es la EQUIDAD, tanto para destruir las inequidades de género, como también étnicas, sociales, económicas, culturales, entre otras tantas. Por ello, este día no es para celebrar el ser mujer, sino para conmemorar y homenajear la lucha histórica de las mujeres, y para que las mujeres y los hombres del presente nos paremos a seguir luchando por la igualdad y la justicia.
Además, este y otros blogs seguirán homenajeando y visibilizando a las mujeres que han sido por tanto tiempo invisibles para la gran mayoría de las personas, las que jamás han gozado de un reconocimiento más que merecido por sus méritos, ni les han dado el justo valor ni el justo respeto por lo que han hecho y, también, por el simple hecho de ser mujeres. Porque todos y todas merecemos que nos aprecien como seres humanos, que nos valoren y, principalmente, que nos respeten.

Para conmemorar el Día Internacional de la Mujer, hoy 8 de marzo, he decidido compartir "No me felicites" de Estefanía Mitre, porque me ha parecido muy adecuado para la fecha.
No me felicites | Estefanía Mitre
No me felicites.
No me digas “gracias”
si alguna vez te atreviste
a mirar bajo mi falda
sin que yo lo permitiera.
No me felicites hoy
si mañana volverás
a pensar que en mi interior
solamente hay una chica
que se acuesta
con cualquiera,
a quien bajarle las bragas
y romperle el corazón
porque “no es mi decisión”
y lo harás cuando tú quieras.
No espero que me des rosas
si le has gritado a tu madre,
si permites que tu padre
ponga llave a sus esposas.
No me digas que comprendes
si no caminas con miedo,
si me apuntas con el dedo
apenas me ves de espaldas.
No me llenes de esmeraldas
porque soy mujer de cobre,
porque en donde sea que sobre,
estorba más la ignorancia.
Tampoco me felicites
si me quitas la esperanza,
si no sabes qué es luchar
para que el mundo te note.
A nosotras nos eligen:
si somos guapas, servimos,
nos obligan a vestirnos
«hagan fila pa’ que voten»
y una vez que se deciden
nos lanzan a los coyotes,
como huevo arrebatado
a la mala de su nido.
No me rompas el vestido.
No me obligues.
No me toques.
No me vengas a decir
que yo nací con derechos.
Porque antes de mí hubo hechos
posibles gracias a ellas:
esas mujeres tan bellas
que no se estaban comiendo.
¿Entiendes qué estoy diciendo?
Si eres mujer y me hundes,
tampoco me felicites.
Si crees que sólo entre hombres
nos pueden hacer pedazos,
si piensas que ellos no lloran,
que no merecen abrazos,
si para ti todos son
los mismos hijos de puta,
te equivocaste de ruta:
y vas directo al fracaso.
Que siga en pie la disputa.
A ver quién gana este caso.
La autora:
Estefanía Mitre, es una joven mexicana que ha alcanzado la popularidad por sus hermosos textos, líricos en su mayoría, que suele compartir en sus redes sociales. Puedes encontrarla en Facebook, Twitter (por su nombre) y también en su canal de Youtube como "Soledad Urbana".
Si aún no la conocen, aquí les dejo un vídeo para que la escuchen recitar sus propios versos: